
Lo siento si desconfío, no quiero que tus labios besen otros que no sean los míos. Es que la impotencia de no tenerte hace que pase los días llorando, pensando en cuando volveré a verte. Tengo miedo en el interior que estremece mi pecho, paso las noches gritando, ¡te quiero!, debajo de mi cojín.
Es tan fuerte lo que siento, inexplicable de decir. No existen palabras para describir lo que tú me haces sentir, cuando estoy sin tí, nada existe, creéme. Si pienso que te pierdo, todo se derrumba, y si te pierdo quiero que pongan tu nombre en la esquela de mi tumba.
Siénteme, aunque estemos lejos el uno del otro si miras la luna por las noches puede que veas mi rostro (mi felicidad está en la palma de tu mano). Si la dejas caer me hundiré entre la arena de este desierto,
harta de pegar a la pared manchándome de sangre. Te juro que lucharé para estar juntos aunque sea tarde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario