A tí que te conocí por obra del destino y que vines de lejos, a tí que llevas el cielo en tu ojos y la bondad en tu sonrisa, a tí que me escuchas sin reproches, sin juicios. Porque en tu alma crece la llama de la fuerza, del ímpetu, porque a tu voluntad todo es posible, porque tu corazón está abierto, latiendo, viviendo, porque sigues la filosofía de un niño siendo todo un hombre. Y hasta tu nombre te describe, protector y defensor de hombres, dulce y fuerte amigo, mi gran amigo.

(te amo tanto amigo, gracias por todo)
♥

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