
Un dios triste y aburrido nos castigó por trepar juntos al árbol y atracarnos con la flor de la pasión, por probar aquel sabor.
El agua apaga el fuego y al ardor los años, amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Y cada vez peor y cada vez más rotos; y cada vez más tú y cada vez más yo sin rastro de nosotros.
El agua apaga el fuego y al ardor los años, amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Y cada vez peor y cada vez más rotos; y cada vez más tú y cada vez más yo sin rastro de nosotros.

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